Cuando decidí que además de tomar fotografías, me daría un tiempo para escribir, también me hice la promesa de realizarlo con responsabilidad, que haría a un lado los chismes, las injurias y falsedades, que si se critica el trabajo o el no trabajo de alguien, se haga con toda veracidad y tengo mi razón para hacerlo de esa manera; comencé a escribir a sugerencia de alguien que siempre me ha guiado por el camino de la verdad, usando el sentido común, y siempre me ha dicho que se puede criticar sin lastimar, siempre y cuando se diga la realidad.
Lo que les voy a platicar amables lectoras y lectores, lo hago porque creo que a todos nos incumbe, porque todos podemos necesitar de los servicios de urgencia de un hospital y cuando un familiar o uno mismo, no tiene la atención adecuada en los primeros auxilios en una sala de urgencias, de ahí depende el futuro del paciente si se salva o se muere
Esta semana que esta por terminar, me fui a caminar al siempre fresco y agradable cerro de Macuiltepetl, en el camino me encontré a un galeno, viejo amigo mío, con quien compartimos muchas bellas experiencias cuando trabajamos en el DIF y acudíamos a las brigadas de auxilio de alguna tromba, granizada o inundación en algún lugar del Estado.
Entre la platica que tuvimos en ese sudado camino, después del saludo y el abrazo, me dijo.
-Lamento mucho lo que está sucediendo en el Hospital del CEM.
-¿Por qué mi Doc?
-Esta semana supe que renunció el doctor Francisco Pelayo Salcedo, quien por varios años ha sido el jefe de urgencias, él es quien le ha dado la verdadera personalidad de servicio a ese hospital.
-A ver, barájamela más despacio
-El doctor Pelayo fue el que mejoró no al 100 por ciento, sino a mucho más la calidad del hospital, claro que no lo hizo solo, lo logró con el equipo que creó y esto le ha dado credibilidad a ese nosocomio; él a puesto en el lugar que se encuentra hoy al CEM; con él en urgencias era una garantía de que la atención fuera con sentido humano, le dio la calidad de ser un verdadero hospital de tercer nivel.
Emocionado, mi amigo me platicó cómo el doctor había contribuido a que con sus conocimientos y como buen maestro que es, introdujo al CEM y a la mayoría de las unidades de urgencia, en los hospitales del estado de Veracruz, dependientes de la Secretaría de Salud, el programa del Colegio Americano de Cirujanos de EU, ayudó a capacitar a cerca de 150 médicos tan solo del CEM, y a cerca de 450 en los demás hospitales, en 6 años.
Así como me platicó emocionado, también angustiado, mi compañero de caminata me manifestó.
-Te confieso Noé que es una lástima lo que está sucediendo en ese nosocomio, es una lástima porque al que está al frente de ese hospital, el doctor Fernando Benítez Obeso, le ha quedado grande el puesto y no ha sabido formar un buen cuadro de médicos para que ese hospital siga en el crecimiento que llevaba como cuando se lo entregaron.
Amigo Noé, esto que te comento lo hago como doctor que me interesa la medicina y que se curen mis pacientes, porque cuando yo tengo un enfermo que requiera internarlo en un hospital, con toda confianza lo enviaba al CEM, pero hoy ni por equivocación lo hago.
También me platicó que los errores no son solo en el área de urgencias, que también hay problemas en lo administrativo y ya ni se diga en el área técnica, que por falta de experiencia al doctor Obeso se le está yendo de las manos el control de la dirección. Es necesario hacer una revisión de lo que está pasando en ese centro medico, porque en ese aspecto no puede haber improvisaciones, sobre todo en el área de urgencias.
Por lo que me platicó mi amigo, es urgente que se haga una investigación para saber si se están haciendo bien las cosas, si los cambios son necesarios, que se hagan adecuadamente, es una lastima que un profesional como es el Doctor Pelayo se retire del CEM porque hay que tener en cuenta que lo que está de por medio en esos lugares es la salud y en las salas de urgencias es la vida de los que tienen necesidad de hacer uso de esas salas, donde se salvan vidas…
Hablemos de Fútbol
La verdad en lo personal me gusta que se realice el mundial de fútbol y quisiera que se prolongara por todo el año, porque en día normal, cuando salgo de mi casa hacia el centro con el transito tan pesado que hay en la ciudad, hago 20 minutos, en cambio con los juegos en Alemania me bastan 5.
Como este domingo en Nuremberg jugaba la selección mexicana que dirige Ricardo Lavolpe, guardé un espacio en este texto y así poderles informar a mis lectoras y lectores de cómo está jugando el equipo Azteca en Alemania, estuve atento presenciando el juego y en el minuto 28 Omar Bravo nos encendió la luz de la esperanza, no pasaron ni ocho minutos y esa pequeña flamita, el iraní Yahya Golmohammcdi (por dios que así se llama) en el minuto 35 nos la volvió apagar
En el segundo tiempo, a pesar de que el silbante Italiano Roberto Rozzeti nos robo un penalti clarísimo, cuando a Rafa Márquez dentro del área lo empujó un jugador del equipo Persa y el árbitro no lo marco, en el minuto 30 por un error de la defensa y del portero iraní, Bravo logró nuevamente encender la luz; y a partir de ahí se veía que la flama de la esperanza había llegado para quedare, cuando Zinaha en el minuto 32 logro otro tanto.
La escuadra mexicana llego al minuto 90 con 3 goles, contra uno del equipo de Irán, demostrando que la ola verde va dispuesta a ganar y para eso le echó toda la carne al asador en este primer encuentro.
El equipo lleva la firme idea de traerse la copa mundial, sabemos que es un sueño guajiro, pero al fin es un sueño, que con un poco de esfuerzo se puede hacer realidad… Cualquier comentario sobre este urgente y futbolero texto, favor de enviarlo a
valdesnoe@yahoo.com